Trabajar desde casa vs trabajar en una oficina, ¿qué mola más?

Hoy repasamos algunos pros y contras de trabajar desde casa vs hacerlo en una oficina. ¿Qué mola más? El resultado te sorprenderá.

trabajar desde casa

Hace algunos días Esgalla dio un nuevo paso en su búsqueda constante por convertirse en la agencia de marketing digital referente de A Coruña: nos mudamos a nuestra primera oficina.

Basada en el formato de empresa in-home (un formato que acabo de inventar para aquellas empresas cuyos miembros trabajan desde casa) hemos ido creciendo a lo largo de todos estos años abrigados por el calor de nuestros hogares, la comodidad de nuestros sofás y la insuperable sensación de poder vivir sin necesidad de quitarse el pijama en todo el pu*o día. Vamos, que lo de irse a una oficina tiene sus pro y sus contras, y por eso precisamente hoy vamos a hablar sobre la confrontación más épica desde los ingleses y los escoceses, o los galeses y los escoceses, o los japoneses y los escoceses o los escoceses y otros escoceses: hoy vamos a hablar de los pros y contras de trabajar desde casa vs trabajar en una oficina.

Si nunca has trabajado desde tu casa, seguramente tengas la visión idílica en la que vives felizmente haciendo lo que te venga en gana, trabajando mucho menos y disfrutando mucho más ¿no? Pues estás más equivocado que Lopetegui convocando a Pedro; son muchas las desventajas de currar desde el mismo lugar en el que vives, pero antes de hablar de ellas, vamos a repasar los pros.

Pros de trabajar desde casa

Es más económico

Trabajar desde casa es más económico en varios aspectos, el principal es que, si eres autónomo por ejemplo, te ahorras el alquiler de una oficina, pero aparte de eso también te ahorras los gastos del viaje (si cogieras bus o coche, por ejemplo) y las posibles comidas que tengas que tomar fuera.

Es más cómodo

trabajar desde casa

Así da gusto trabajar…

No voy a mentirte: trabajar desde casa en pijama es una pasada, y soy tan cabrón que te lo digo con mi pijama puesto ya que por una cuestión de lejanía soy el único miembro de Esgalla que no se ha tenido que mudar a la oficina (mensaje para mis queridos compañeros: ¡ahí se ven, pringados! :D). Tal vez no sea la imagen más agradable para quien me tenga que ver todos los días como si recién me despertara, pero mi mujer aprendió a quererme tal cual soy, así que ha encajado bastante bien el hecho de que no me vea vestido nunca «de civil».

Eres la envidia de todos

Trabajar desde casa es el sueño de un mogollón de personas y si tienes la suerte de ser tú uno de los elegidos para poder disfrutar de esta situación, tengo un consejo para ti: NUNCA dejes de presumirlo. De nada te sirve tener algo que los demás quieren si nos va a restregárselo por toda su cara. Lo sé, tal vez ese consejo no me convierta en una buena persona para ti, pero seguramente piensas eso porque no trabajas desde casa, así que se siente! 😛

 

Listo, esas son las tres grandes ventajas de trabajar desde casa. Como ves, realmente no son tantas, por lo que, ahora hablando en serio, trabajar desde casa no siempre es perfecto, y como muestra aquí te van las contras

 

Contras de trabajar desde casa

Nunca dejas el trabajo

La opción de separar el trabajo de tu vida personal desaparece por completo cuando tu trabajo está dentro de tu casa. Si trabajas en una oficina una vez que termina tu jornada laboral te vas a tu casa y listo, pero cuando trabajas en tu casa tal cosa no existe. A lo sumo te puedes ir a otra habitación, pero sabiendo siempre que ese proyecto que no has terminado sigue detrás de esa pu*a puerta, y que va a seguir ahí hasta que lo termines.

Te puedes echar tres semanas sin hablar con otro humano

Cuando saludas a alguien nuevo después de un mes y medio…

Personalmente me considero una persona simpática y afable, pero por suerte para mí tengo una increíble resistencia para soportar la absoluta ausencia de interacción social. Quieras o no, ir a tu trabajo te cruza con compañeros de curro, clientes, y otro mogollón de personas más con quien puedes hablar sobre el clima, analizar la forma más eficiente de comer churros con chocolate o discutir sobre cómo carallos llegó Pedro a ser un jugador de fútbol profesional; pero si trabajas en tu casa la única interacción que tendrás será con tu familia, que en mi caso es una única mujer, lo cual no solo se traduce en que no tengo demasiadas opciones, sino que aparte la única opción que tengo ya está harta de oírme hablar mal de Pedro (venga tí@, todos tenemos un jugador de fútbol que nos molesta ver… en mi caso es Pedro)

 

No produces del mismo modo

Esta es una de las contras más fuertes que tiene esta modalidad de trabajo, ya que no siempre es fácil luchar contra ella. Estar en tu casa no solo te ofrece un nivel de comodidad que no tienes en ningún otro lado sino que aparte te ofrece la «ventaja» de que puedes dejar las cosas para después, algo que para un procrastinador profesional como yo es tan peligroso como un vale por 50€ de combustible para un pirómano (?). Me llevó mucho tiempo entender que lo mejor que podía hacer era terminar las cosas apenas tuviese la oportunidad, ya que de no hacerlo, tarde o temprano lo tendría que hacer de todos modos.

 

No tienes horarios

Ese «tarde o temprano» al que hacía referencia recién es el siguiente problema: si dejas cosas para después, significa que tendrás que hacerlas después, lo que a su vez significa que no existe un horario en que dejarás de trabajar, sino que lo harás cuando termines lo que tengas que terminar. Puede parecer confusa esta explicación, pero básicamente se resume en que como no tengo gnomos que hagan mi trabajo, cada vez que dejo algo para después significa que lo tendré que terminar a las diez de la noche. Sí, lo sé, es un coñazo.

 

Engordas como un cerdo

trabajar desde casa¿Quieres hacer dieta? No trabajes desde casa. Saber que tienes a diez pasos de tu posición la satisfacción inmediata a cualquier deseo que tengas en forma de comida es el paso inicial para aparecer en el programa «mi vida con 300 kilos». Como muestra más clara te puedo asegurar que me acabo de tomar un Colacao con una tostada con manteca y mermelada a la una de la tarde y ni siquiera estoy seguro de si tenía hambre de verdad. ¿Por qué la comí entonces? Por lo mismo que hago todo: porque puedo (maldito imbécil buscador de satisfacciones inmediatas!!)

 

Como verás, no todo es color de rosas en el mundo de los in-home workers (otro término que acabo de acuñar y digo en inglés porque me hace parecer más molón), sino que también hay muchas cosas que no están buenas y con las que debemos lidiar quienes no tenemos que ir a una oficina para currar. Ahora bien ¿es mejor trabajar en una oficina que desde casa? No sé si estoy en condiciones de decirlo, pero sí estoy en condiciones de nombrar los pros y contras de trabajar en una oficina para que seas tú quien decida qué es mejor que qué.

 

Pros de trabajar en una oficina

Compañeros de trabajo

trabajar desde casa
Este pro dependerá lógicamente del tipo de compañeros que tengas, pero si son tan molones como los nuestros, cruzarlos todos los días en la oficina es un pro de trabajar fuera de casa. Por supuesto que puedes tener un compañero al que tengas más ganas de ver recibiendo un sillazo en la cara que sentado al lado tuyo, pero por suerte no es nuestro caso 😀

Tienes un lugar físico

A nivel comercial, contar con un espacio físico donde recibir a tus clientes siempre es un plus. Es verdad que en ciertos negocios este espacio es menos necesario que en otros, pero en todo caso difícilmente tener una oficina vaya a jugarle en contra a tu empresa, mientras que no tenerla sí puede ser un problema.

Puedes conocer gente muy molona

Las nuevas empresas necesitan nuevos aires y por eso nacieron los coworking, que son espacios compartidos en los que varias start-ups y autónomos se unen para trabajar y unir fuerzas con la intención de desarrollar sus ideas y proyectos. Con nuestra mudanza nosotros pasamos a formar parte de No-importa, un coworking en el que trabajamos con gente muy molona como los terrícolas de Soma Arquitectura o el artista Oscar Cábana, del cual curiosamente habíamos hablado en nuestro blog sin conocerlo personalmente hace ya varios meses. Esta sinergia que se genera al trabajar con gente de otros rubros es la que se convierte en uno de las grandes ventajas de trabajar en una oficina como la nuestra.

 

Contras de trabajar en una oficina

El viaje puede ser una mier*a

A Coruña no es una ciudad particularmente grande, por lo que en líneas generales llegar a la oficina no nos cuesta demasiado (sí, en este caso hablo en nombre de mis compañeros, porque a mí me costaría nueve horas de viaje aprox), pero la cosa cambia cuando tienes que viajar media hora para llegar a tu trabajo o, peor aún, debes viajar en el transporte público con otro montón de personas (¿os comenté ya el hecho de que para mí la interacción social está sobrevalorada? :D). En esos casos, la opción de poder quedarse en casa se convierte en algo cada vez más atractivo

Los protocolos sociales se vuelven necesarios otra vez

En una oficina no podrías hacer esto, por ejemplo.

La sociedad moldea nuestro comportamiento para que este sea aceptado por el grueso de sus miembros, esto significa que muchas de nuestras pulsiones naturales son reprimidas para poder convivir en armonía. Cuando trabajas solo en tu casa no le prestas demasiada atención a esto, por lo que te conviertes en un ser que es todo pulsiones (nunca cierras la puerta del baño, tu higiene decrece a niveles casi tercermundista, te alimentas de una forma que da grima ver, etc), pero cuando comienzas a trabajar en una oficina donde habitas con otros seres, estas pulsiones pueden ser un problema, por lo que es necesario volver a adoptar los protocolos socialmente establecidos, con la merma en las libertades humanas que eso conlleva en cada uno.

Los niveles de comodidad descienden

Esta contra está directamente ligada al punto anterior, aunque también tiene otras ramificaciones. Ya no solo hablamos de que no puedes elegir si quieres ir al baño con la puerta abierta o cerrada, sino que va más allá: no importa que tan cuca sea tu oficina ni que tan cómodo sea el escritorio en el que trabajes, nunca será tu casa y eso hace que inevitablemente no puedas gozar del nivel de comodidad que allí disfrutas.

 

Como puedes ver, las contras de la oficina están más relacionadas con la comodidad mientras que las contras de trabajar desde casa son más laborales. Cada uno tendrá sus preferencias así que te invitamos a seguir el debate aquí abajo contándonos qué forma de trabajo te gusta más y qué pros y contras crees que faltan. Si te ha gustado el artículo, no dejes de compartirlo!

Gabriel de Donato

Redactor y creativo publicitario, especialista en SEO y en marketing de contenidos. Amante del fútbol y la música, paso gran parte del día desarrollando estrategias de supervivencia para el más que probable apocalipsis zombie.
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