El Genuino Blog de Esgalla

Miguel Couto, haciendo más bello todo lo que nos rodea

Hoy repasamos el trabajo de Miguel Couto, uno de los artistas más prolíficos y reconocidos de A Coruña.

Obra de miguel couto

Los artistas son, por naturaleza, embellecedores de la existencia. Y no hablamos solo de museos y exposiciones, sino de la existencia nuestra, de las cosas que nos rodean, de eso que tenemos al alcance de la mano. Para darse cuenta de la importancia de lo que hacen solo hace falta pensar en cómo serían todos los viajes en coche del mundo si no sonara música desde los altavoces, cómo serían todas las casas del mundo si no tuviesen cuadros en sus paredes, o cómo serían todos los parques del mundo si no tuviesen sus esculturas. La respuesta sale rápido: sería un mundo mucho más triste y sin vida. Vamos, que sería una mierda horrible vivir en un lugar así. Y siguiendo esta línea de pensamiento llegamos al artista del que hablaremos hoy, un embellecedor de nuestro espacio público: hoy toca hablar de Miguel Couto.

Miguel Couto nació en Malpica en 1971, pero vive y trabaja en A Coruña, y si bien realiza trabajos corporativos y otros de autor, hoy decidimos quedarnos con su obra pública, ya que él es el artífice de una de las obras más recientes y, a la vez, más icónicas de nuestra ciudad: la estatua de bronce que homenajea al bueno de Ney, el golden retriever que le dio alma y vida durante años a la Plaza de Lugo.

La obra pública de Couto tiende a ser figurativa; alejándose de las obras incomprensibles que el espectador se queda observando con la esperanza de que haya a su lado un cartelito que la haga comprensible para alguien que no sea el autor, su trabajo busca ser entendido, sirviendo sin saberlo como unión entre la gente y el arte, ese que muchas veces peca de un snobismo que lo único que logra es quedar más y más apartado de los intereses de la sociedad en general.

Miguel Couto se muestra consciente de su carácter de «embellecedor» de la público, a tal punto que asegura que esa responsabilidad lo obliga a dejar de dormir desde el momento en que se pone manos a la obra. Así desarrolla esculturas que no solo tienen algo que decir, sino que logran que la gente se acerque para decírselo a la cara: desde Bale, la pieza que nos cuenta el pasado ballenero del lugar en que se encuentra (Malpica), hasta la escultura dedicada a Hermelinda, una vecina de Ares que trabajaba repartiendo y vendiendo ejemplares de La Voz de Galicia allá por los años 50, las obras de Couto atraen al espectador y logran que se interese en conocer su historia.

Pero como cada vez que repasamos la obra de un artista de A Coruña lo menos importante de todo es lo que nosotros tenemos para decir de ella, es momento de dejar de escribir y dar paso a lo que vinimos a mostrarte, que no es otra cosa que, precisamente, sus trabajos.

Obra de Miguel Couto

Venga tí@, si nunca has visto esta escultura realmente necesitas salir más de tu casa.

Hermelinda, por Miguel Couto

Balea, por Miguel Couto

Oteando en Riveira, por Miguel Couto

Alas de Ballena, por Miguel Couto

 

Si te ha gustado la obra de este artista, puedes ver muchas más en su sitio web, y si te ha gustado el artículo no dudes en compartirlo!

Gabriel de Donato

Redactor y creativo publicitario, especialista en SEO y en marketing de contenidos. Amante del fútbol y la música, paso gran parte del día desarrollando estrategias de supervivencia para el más que probable apocalipsis zombie.
Utilizamos cookies propias y de terceros para realizar el análisis de la navegación de los usuarios y mejorar nuestros servicios. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, pulsando en Más información