El Genuino Blog de Esgalla

De una denuncia al marketing de alimentos a una reflexión

No hace demasiado tiempo, discutíamos por aquí con una coleguilla que se busca las habichuelas con el trabajo social, con todo el marronazo que significa y la entereza que requiere. El caso es que nos decía: «Los del marketing sois unos *********», y hombre, a lo que ella se refería, razón no le quitamos, sobre todo dedicándose a […]

No hace demasiado tiempo, discutíamos por aquí con una coleguilla que se busca las habichuelas con el trabajo social, con todo el marronazo que significa y la entereza que requiere.

El caso es que nos decía: «Los del marketing sois unos *********», y hombre, a lo que ella se refería, razón no le quitamos, sobre todo dedicándose a lo que se dedica y teniendo que aguantar las campañas y los discursitos de estos mandamases que inundan nuestro panorama político con su mensaje de «ahora todo es cojonudo, algún sacrificio y tal, pero es para mejor siempre» a lo que nuestra colega que convive con auténticas miserias contestaría: «¡Los cojones!». Y bueno, esto se extiende mucho más allá del marketing político, obvio.

Vivimos rodeados de marketing, es lo que hay. Y no penséis que aquí, por ser una agencia de marketing, nos mola el tema, ¡qué va!, que muchas cosas nos tocan las narices como a todo el mundo, y más cuando estos blanden una desfachatez total.

Como todo, el marketing es algo muy amplio, y esta es la única defensa moral que teníamos ante nuestra colega, porque no todos lo entendemos como los discursos de peña trajeada hablando sin parar del mercado sin ningún atisbo de humanidad, en absoluto.

El marketing aquí lo entendemos como el trabajo de dar a conocer y posicionar «algo», y en esto es donde se monta el tinglado, en el «qué» promocionas y el «cómo» lo haces.

Este vídeo que nos cruzamos por las redes sociales puede explicar muy bien un par de cosas:

 

Se denuncia el marketing de alimentos, que sí que llega a tener tela, pero al margen del tema, esta acción de Compassion in the World Farming, en su versión original en inglés, tiene casi (a día de hoy) 6 millones de visitas, y es también una expresión de marketing, con un objetivo y una técnica.

Aquí entramos en el gran dilema: «qué es bueno» y «qué es malo», con el gran universo ideológico y moral de cada uno. Pues bien, nosotros pensamos que lo bueno en marketing es la sinceridad y no tratar al personal como auténticos borregos, aunque, como reza la moraleja del vídeo, uno es borrego también porque quiere. El valor añadido que puede tener ese «algo» al transmitirlo con sinceridad, muchas veces se olvida, y qué narices, el decir «mirad, somos esto y esto ofrecemos» creemos sinceramente que puede llegar más lejos que cualquier ardid lingüístico.

Hace tiempo que está muy de moda hablar del nuevo marketing, mucho más próximo, que hace que los usuarios se enamoren de la marca y que sean ellos los que se aproximen a base de mostrar un lado humano y concienciado con la comunidad. Y oye, totalmente de acuerdo, pero mira, si eres un banco que acabas de putear al personal… pues quizás tanto buen rollo toque aún más la moral y no ayude a que suba la popularidad.

A ver cómo se va desarrollando el mundillo, pero recordemos que siempre, en última instancia, es responsabilidad nuestra como receptores distinguir y juzgar lo que se nos cuenta. Eso, al final, será lo que realmente determine el futuro del marketing.

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